"Es una historia nueva que quiero construir": Clarisse Vallim persigue el bicampeonato mundial cadete
Campeona mundial en 2025, la judoca del Flamengo llega a Guayaquil más preparada y mentalmente fortalecida en busca del título consecutivo
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Llegar a la cima es difícil. Permanecer en ella quizá sea aún más desafiante. Un año después de conquistar el título mundial cadete, Clarisse Vallim regresa al escenario más grande de la categoría con una perspectiva renovada. Entre el 20 y 23 de agosto, en Guayaquil, Ecuador, la judoca del Flamengo enfrentará el Campeonato Mundial Cadete con la oportunidad de buscar el bicampeonato.
Clarisse integra el trío rojo-negro convocado para representar a Brasil en la competición. Además de la actual campeona mundial, el Flamengo alineará a Manuela Maia, quien llega después de una temporada destacada, y a Henrique Bahiense, quien debutará en un Mundial.
En 2025, Clarisse llegó al Mundial buscando escribir su nombre en la historia. Esta vez, el escenario es otro. El oro cosechado hace un año trajo reconocimiento, confianza y una nueva responsabilidad. Ahora, ella sabe que ingresa al tatami con el estatus de campeona mundial.
"Sin duda la responsabilidad aumenta. La gente ya me conoce, ya soy un punto marcado, entonces todos quieren vencer a la campeona mundial. Pero creo que el hambre de ganar también crece, porque fue la mejor sensación de mi vida. Fue hermoso ver a mis amigos, mi familia y a las personas que me ayudaron a llegar felices. Eso me da aún más ganas de volver y ser campeona nuevamente", expresó Clarisse.
La experiencia de estar en lo más alto del podio también transformó la forma en que la joven judoca rojo-negra enfrenta el desafío. Para ella, saber que es capaz no disminuye la dificultad de repetir la hazaña. Al contrario: profundiza la conciencia de que, cuando comience la competición, será necesario construirlo todo nuevamente.
"La gente sabe que puedo hacerlo y yo sé que puedo hacerlo, pero cuando llegas allá es diferente. Hay que hacer que suceda. Siento una responsabilidad mayor, pero también una voluntad mayor de llegar, de volver a sentir esa sensación y de ver felices a las personas que amo", afirmó.
Entre una edición del Mundial y otra, Clarisse identifica una evolución que va más allá de lo técnico. Tras experimentar la cúspide del podio, la judoca ha trabajado aún más intensamente en un aspecto que considera fundamental para continuar ganando: la fortaleza mental.
"Desde el Mundial del año pasado, lo que más he evolucionado es mi cabeza. Cuando logras algo una vez es muy bonito, pero creo que lo más difícil para un atleta es mantenerse en la cima y mantener la cabeza bien para estar en la cima. El judo, con el tiempo y el entrenamiento, vas evolucionando, pero lo que realmente tuve que evolucionar fue mi mente y mi paciencia."
La conquista de 2025 permanece viva en su memoria. Clarisse admite recordarla casi a diario, aquel que define como el día más feliz de su vida. Pero, a puertas de volver a competir en el Mundial, la campeona sabe que la medalla del pasado no gana los combates que la esperan.
"Recuerdo el Mundial del año pasado casi todos los días de mi vida. Fue el día más feliz de mi vida. Fue una historia hermosa que construí con las personas que me ayudaron y con mi equipo, pero ya pasó. Este año es una historia nueva que quiero construir. Tengo que hacerlo de nuevo."
Y es precisamente esta nueva historia que Clarisse desea terminar nuevamente en lo más alto del podio. Más allá de sumar otro oro al currículum, el bicampeonato tendría un significado particular: sería la confirmación de que logró recorrer una vez más el camino completo hacia el Mundial.
"Soy una persona que solo creo viendo. Creo que será la confirmación de que realmente me superé una vez más, de que viví este proceso y gané este proceso, porque es muy agotador. Piensas en rendirte varias veces, le sucede a todo atleta. Sería la confirmación de que conseguí vencer nuevamente el proceso de clasificarme para el Mundial, los entrenamientos. Voy a ver realmente que conseguí superarme."
En Guayaquil, Clarisse no ingresa al tatami para simplemente repetir 2025. La historia del primer título ya está escrita. Ahora, más experimentada, más conocida por sus rivales y, como ella misma lo define, mentalmente más preparada, la judoca rojo-negra se propone escribir un nuevo capítulo.
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